Deporte y diabetes, recomendaciones


Hoy reflexionaremos acerca de aspectos a tener en cuenta a la hora de abordar la práctica deportiva cuando tenemos diabetes, un “decálogo” un tanto particular. Son propuestas bastante genéricas y abiertas, pero pueden ser de gran utilidad para cualquier deporte, independientemente del nivel o la frecuencia de práctica.

1.- Conócete a ti mismo: y no “conoce tu diabetes”, soy partidario de no segregar la diabetes como si fuese algo separado de tu cuerpo o tu personalidad. Forma parte de nosotros y debemos aprender a integrarla. A fin de cuentas nuestro cuerpo funciona como un todo. Si la diabetes no está bajo control, tu cuerpo no estará en óptimas condiciones y tú no podrás dar el 100%.

Probablemente este sea el punto más complicado y nunca podremos alcanzarlo plenamente, pero se trata de ir mejorando y aprendiendo cada día de lo que hacemos, para conseguir un poco por ensayo y error a tener mejor autocontrol. Ir probando que horas son mejores y se adaptan a nosotros para hacer deporte, como afecta a las dosis de insulina, cuanto tiempo debo dejar tras la comida y la práctica deportiva, qué disciplinas deportivas nos bajan más la glucosa…

2.- Mentalidad de aprendizaje: trata de aprender algo todos los días, hagas deporte o no. Reflexiona sobre cómo puede influir la hora a la que te levantas, a la que te inyectas insulina, el calor, una enfermedad, que bebidas energéticas o alimentos te funcionan mejor cuando estás haciendo deporte. Existen innumerables factores que influyen en ti y por tanto en la diabetes, por lo que todos los días puedes ir mejorando y puliendo poco a poco tu autocontrol. Esto se puede aplicar tanto en general (tu día a día) como en una disciplina deportiva concreta en la que pretendes especializarte.

3.- Poco a poco: olvídate de la épica y los eslóganes para ganar hay que ir despacio, aprendiendo y sin saltarse muchos escalones. Por muy motivado que estés, procura no dar saltos muy grandes, ni cuantitativos (pasar de hacer 5 kilómetros corriendo a intentar una maratón) ni cualitativos, entrenando a más intensidad o con menor seguridad sin haber completado bien el escalón anterior. Cuanto menor es tu experiencia con la diabetes, más importancia debes prestar a este aspecto.

4.- Más vale prevenir: no hay porqué ponerse limitaciones, pero si hay que tomar ciertas precauciones. Una pulsera, chapa, placa… en la que se indique claramente nuestro nombre, domicilio, teléfono en caso de emergencia y en la que se destaque que somos diabéticos y cualquier otra enfermedad o alergia a tener en cuenta pueden ser vitales en caso de emergencia.

5.-Que se enteren: es importante decir a familiares o amigos que es lo que vamos a hacer y donde. Bien sea un partido de fútbol o una carrera por la montaña. En caso de que nos ocurriese algo, sabrán dónde localizarnos y se pueden ganar un tiempo que puede ser decisivo.

6.-Mejor acompañado: aunque el refrán diga lo contrario, hay que procurar ir siempre acompañado de alguien cuando realizas deporte, deja claro que eres diabético (nunca te avergüences de decirlo) y lo que debe hacer en caso de hipoglucemia, pérdida de conocimiento… etc. Además, nunca olvides el móvil.

7.- Que sobre, no que falte: azúcar, barritas, zumos… en definitiva, azúcares tanto para mantener el nivel durante el esfuerzo como para corregir una hipoglucemia. Mejor volver a casa cargado con ellos, que lamentar no haber cogido un poco más. Prueba cuál es la mejor manera de llevarlos encima según sea el deporte que practiques. Tenis, fútbol… estar en una cancha facilita mucho las cosas, pudiendo dejarlo apartado y disponer de ello en caso de necesidad. Si corres, montas en bici, escalas… habrá que llevarlo encima. Prueba cual es la mejor prenda, mochila, riñonera… para cargar con ello sin que sea un incordio.

Combustible para un rodaje largo
Combustible para un rodaje largo

8.-Familiarízate con el material: y no solo con el deportivo, también a llevar contigo la insulina y el medidor. Aprende a pincharte en multitud de situaciones, a hacerte controles mientras caminas o trotas, con malas condiciones de visibilidad o lloviendo… en definitiva, que seas capaz de hacerte un control y pincharte en cualquier situación, y que ello no implique una pérdida de rendimiento en tu deporte (por ejemplo al ser capaz de controlarte trotando o corriendo apenas vas a perder tiempo).

9.-Una retirada a tiempo: una bajada de azúcar que no remonta, malestar, habernos quedado sin azúcar o comida para continuar… Es complicado pero hay que procurar pensar en frío y parar para evitar males mayores. Por supuesto que es complicado y hay que ser analítico, pero muchas veces es la mejor solución. Ojo, esto no implica que haya que escudarse en la diabetes para retirarse de un entreno o una competición. Hay que darlo todo, siempre! Pero dentro de nuestras posibilidades, y lo mejor de todo es que las posibilidades las podemos ir incrementando. Toma nota y otra vez será, ajusta mejor la dosis de insulina, come más… sienta las bases para que no te vuelva a pasar.

10.-DISFRUTA: por último y no por ello lo peor, al contrario, probablemente sea el punto más importante de todos. Procura disfrutar al máximo de lo que haces, es la mejor forma de seguir motivado y progresar en la vida, el deporte y la diabetes.