Vuelta a la rutina

Como diabéticos, lo más valioso de la rutina es que nos da herramientas para poder salir de ella. Desde mi punto de vista, septiembre es una época perfecta para marcarse objetivos, y la rutina, una forma de acercarse a ellos.

Las pautas, el autocontrol y conocimiento sobre la diabetes que necesitamos para poder ser cada vez más independientes y estar menos limitados por ella debemos aprenderlo en un entorno, horario y costumbres controlados. Si no somos capaces de manejar correctamente la diabetes con una rutina semanal bien estructurada en torno a unos estudios o un trabajo, difícilmente podremos controlarla durante unas vacaciones en el extranjero o en una nueva actividad física.

Este periodo es perfecto para reflexionar acerca de que hubiésemos podido hacer mejor durante las vacaciones con respecto a la diabetes y todo lo que queremos hacer próximamente. Detrás de cada logro, da igual el ámbito en el que nos movamos, son fundamentales los hábitos. El día a día es el mejor banco de pruebas para seguir mejorando nuestra estrategia de autocontrol, la llave para ir alcanzando poco a poco nuestros objetivos.