Agujas Caducadas

Como si fuesen yogures. Entiendo que no se puedan poner al mismo nivel, pero la comparación es casi inevitable.

Las agujas de la foto son solo una pequeña muestra de casi 15.000 lancetas que tuve suerte de “salvar” de la basura. Un centro da salud de Madrid iba a deshacerse de ellas por no poder utilizarlas ya que el año pasado (2018) figuraba como fecha de caducidad en las cajas.

En Castilla y León, la Sanidad Autonómica no proporciona lancetas a los diabéticos, debiéndose comprar en farmacias o a través de asociaciones, pero a un precio más que considerable, que suelen rondar los 5 euros 25 unidades. Haciendo un cálculo rápido, si seguimos las indicaciones de cambiar la lanceta antes de cada punción, si hacemos 5 controles al día, gastaremos al mes más a o menos 30 euros. Sin embargo, en el caso de Madrid y otras comunidades autónomas, las lancetas también son suministradas de forma gratuita en los centros de salud, de donde procede está remesa.
Por un lado, mala planificación. Un excedente así de grande en un solo centro de salud de un distrito de la ciudad es solo la punta del iceberg de todo lo que debe desecharse al año, sin necesidad de entrar en otros consumibles, agujas y otro material para punciones…etc, que “caduque” con el tiempo. Y por otro, el sinsentido de establecer que una lanceta caduque con el tiempo. Deja de estar afilada? El envoltorio se desintegra? Pierde la esterilidad?

Entiendo que se deba a unos estándares de calidad establecidos por ley, sin embargo, hablar de “caducidad” desde mi punto de vista a quien más beneficia es a laboratorios y fábricas encargadas de su producción. Aunque farmacias y centros de salud estén de sobra abastecidos, tener que desechar miles de millones de agujas y lancetas cada año y comprar nuevas, además de un desperdicio económico supone un despropósito ecológico.

De igual manera que poco a poco comenzamos a ser sensibles a toda la comida que se desperdicia debido a fechas de caducidad extremadamente estrictas en productos que se mantienen en buen estado durante mucho más tiempo, deberíamos concienciarnos de que, en este caso y similares, tampoco podemos desechar a la primera de cambio material sanitario no perecedero. Por desgracia, seguramente lamentemos el derroche solo cuando sea demasiado tarde…